Ed Sheeran demuestra en Madrid por qué sigue llenando estadios 

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Que Ed Sheeran no se reinvente demasiado es discutible, pero la manera en la que domina el directo es indiscutible.
El pasado viernes 30 y sábado 31 de junio lo volvió a demostrar en el Estadio Metropolitano de Madrid con su Mathematics Tour. Un show que consiguió conectar de forma total con un estadio lleno.

Un inicio mágico… y en llamas

Desde el primer minuto, el público entró rápido en sintonía con Ed, que apareció con su guitarra y una puesta en escena muy efectiva: un escenario circular con visión 360º y plataformas donde se situaban los músicos, colocados como en islas alrededor del círculo central.

Fue precisamente el fuego lo que marcó la primera gran impresión del show. Las llamaradas acompañaron muchas canciones y no fueron un adorno menor: hubo momentos en los que el calor era tan real que parecía que íbamos a salir abrasados. Todo ello, sin perder nunca el foco en lo importante: la música.

El repertorio fue una mezcla bien medida entre lo emocional y lo animado. Ed repasó todos sus grandes éxitos: desde las baladas más coreadas como Perfect o Photograph, hasta los temas más animados como SingGalway Girl o Azizam. Cada canción fluía con naturalidad, sin mucha caída de ritmo y con una respuesta constante del público.

Una forma única de construir la música en directo

Una de las marcas personales de Ed Sheeran es su forma de construir las canciones en tiempo real. Con su pedal de loops, va grabando guitarras, coros y armonías en directo, sumando capas una a una hasta formar la canción completa frente a todo el estadio.

Pese a estar prácticamente solo en el centro del escenario, no se echó en falta una banda al uso. Los músicos estaban distribuidos estratégicamente en plataformas alrededor del escenario, pero fue él quien llevó el peso del concierto.
Además, el formato circular le permitió moverse constantemente e interactuar con todos los sectores del público. Dirigía los coros, señalaba zonas, guiaba los estribillos… como si el estadio entero formara parte de su banda.

Un concierto que reafirma por qué Ed Sheeran llena estadios

El concierto también dejó espacio para varios momentos únicos. Uno de los más celebrados fue su reto de cantar diez colaboraciones en diez minutos, repasando fragmentos de temas que ha compartido con otros artistas.

Y como sorpresa final, Ed Sheeran regaló a Madrid dos canciones inéditas de su próximo álbum, aún no publicadas: Sapphire y Opening. Un gesto que reforzó esa idea de cercanía y confianza con el público.

En definitiva, un concierto deslumbrante. Ed Sheeran ofreció un repertorio repleto de éxitos y logró que un estadio de decenas de miles de personas viviera una experiencia cercana, emocionante y única. Madrid respondió con entusiasmo, y él supo estar a la altura con talento y entrega. Ojalá no tarde otros seis años en volver.

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