Miley amplía Something Beautiful con dos temas nuevos y mantiene la misma línea sonora: pop melódico con algún toque jazz y experimental y un pulso cinematográfico. El deluxe suma Secrets (con Lindsey Buckingham y Mick Fleetwood) y Lockdown, un corte más experimental de 13 minutos junto a David Byrne.
Una reconciliación en Secrets
Secrets emociona por sí misma y más aún por el trasfondo: funciona como ofrenda de paz a su padre, Billy Ray Cyrus, tras un tiempo de distancia. No sólo emociona por el contexto del distanciamiento, pero también por el guiño: colaborar con Lindsey Buckingham y Mick Fleetwood para honrar a Fleetwood Mac, la banda favorita de su padre. Una canción fácil y muy digerible que encaja perfectamente con el universo de Something Beautiful.
Una ambición excesiva en Lockdown
Amamos a la Miley experimental, pero aquí se pasa de frenada. Lockdown recupera elementos de su faceta más loca o libre, recordando a Miley Cyrus & Her Dead Petz o Pretend You’re God. Y aunque tenga una idea interesante, el hecho de que dure 13 minutos juega en su contra, porque sobran fácilmente 9 y, por momentos se hace muy, pero que muy larga, hasta rozar lo pretencioso. Aplaudimos el riesgo, pero aquí menos habría sido más.
El deluxe aporta un valor claro a Something Beautiful, consolidando su ADN y reafirmando que Miley Cyrus está publicando la música que le apetece hacer, sin perseguir estribillos fáciles como los de su anterior era.





