Flashy Ice Cream y 31 FAM lanzan «Dorayakis», su hit más surrealista

Hay colaboraciones que se sienten estratégicas y otras que simplemente fluyen. Lo de Flashy Ice Cream y 31 FAM en Dorayakis pertenece claramente al segundo grupo. El reencuentro tras Bona Vida no suena a fórmula repetida, sino a capítulo nuevo. Y eso, en una escena que se mueve tan rápido, ya es decir bastante.

Dorayakis es el primer adelanto del próximo álbum de Flashy Ice Cream, previsto para 2026, y funciona como declaración de intenciones: nueva etapa, energía renovada y, sobre todo, una identidad que no se diluye aunque cambie de piel. Desde el primer segundo se percibe ese aire juguetón, casi de dibujo animado, con un beat que evoca sutilmente el universo de Doraemon sin caer en lo evidente. Hay nostalgia, sí, pero está bien dosificada, sin convertirse en un recurso fácil.

La letra salta entre los recuerdos de cuando eran niños y adolescentes y el momento que viven ahora. Miran atrás, pero sin ponerse demasiado profundos: hay reflexión ligera, al mismo tiempo mantienen esa actitud segura y vacilona que los caracteriza. Presumen, pero sin que suene forzado. Muestran confianza, pero también dejan ver que saben de dónde vienen y todo lo que han recorrido. Esa mezcla entre nostalgia y seguridad es lo que hace que la esencia de ambos colectivos siga sonando fresca y natural.

Musicalmente, el tema pisa el terreno del house-techno moderno con bastante soltura. Es enérgico, directo y pensado para sonar alto. Aquí hay un punto clave: es el primer trabajo de Pol Giancana como productor, junto a Joey C, y se nota que hay hambre creativa. La producción abre una nueva dimensión dentro del universo Flashy, más orientada al club pero sin perder ese ADN urbano que ya es marca de la casa.

El estribillo lo aprovechan para usar una voz más pitcheada y aguda que le aporta un toque fresco, casi de videojuego, y que engancha sin pedir permiso. Es de esos hooks que se te quedan en la cabeza a la primera escucha. Ese detalle termina de situar la canción en ese territorio donde el urbano, que bien podríamos llamar el nuevo pop, se cruza con ritmos frescos y veraniegos.

La orla escolar más surrealista

El videoclip, que reinterpreta la clásica foto de orla escolar en clave surrealista y con uso de inteligencia artificial, refuerza la idea de estar ante un proyecto que no quiere quedarse quieto. Hay concepto, hay estética, hay diversión y una evidente intención de ir un paso más allá.

Después de consolidarse como uno de los nombres imprescindibles de la escena urbana catalana, con dos Premios Enderrock al Mejor Disco de Música Urbana y presencia en escenarios como La Mercè, Festival Cruïlla, Acampada Jove o Embassa’t, y tras el impulso de SEMPRE JOVES, Flashy Ice Cream no se limita a repetir la fórmula que les ha funcionado. Con Dorayakis apuestan por evolucionar sin perder la sonrisa.

Y eso, en el fondo, es lo que hace que la canción funcione: suena libre, divertida y segura de sí misma. Como si el pasado y el presente chocaran en una pista de baile con luces de neón. Si esto es solo el primer adelanto de lo que viene en 2026, la nueva etapa promete, y mucho.

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