Bebe Rexha revive el EDM de los 2010 en «New Religion»

La lucha por salir del famoso Khia Asylum algunas artistas se la están tomando bastante en serio. Y si hay alguien que parece decidida a escapar de la eterna “era flop”, esa es Bebe Rexha. Las redes llevan tiempo señalándola como una de las posibles candidatas a protagonizar ese regreso, algo parecido a lo que recientemente ha conseguido Zara Larsson. Y lo cierto es que Rexha parece haber entendido perfectamente el juego: estética clara, concepto fuerte y una estrategia bastante ambiciosa para su próxima etapa.

Su nuevo álbum, Dirty Blonde, será el cuarto disco de estudio de la cantante y tiene previsto salir el 12 de junio de 2026 a través de Empire Distribution. Aunque lo interesante no es solo la música: Rexha lo ha planteado como un álbum visual, con 13 videoclips que darán protagonismo a cada canción del tracklist. Una apuesta que busca que el proyecto se sienta como una obra completa más que como una simple colección de singles. Hasta ahora ya hemos escuchado adelantos como I Like You Better than Me, Çike Çike y ahora llega New Religion, producida junto a Diplo.

Un single elegido por los fans

New Religion es el tercer adelanto del disco, y lo curioso es que no lo eligió el equipo de la cantante sino sus propios fans, que votaron la canción a través de su web oficial, siendo una de las más esperadas de esta nueva era. De hecho, ya se ven algunos comentarios en Internet diciendo que este tema es su Espresso o su Midnight Sun. Esta estrategia puede ser una jugada inteligente, aunque deja dos posibles lecturas: o Rexha está tan segura del material y cree que cualquier canción podría funcionar como single, o todas se mueven en un terreno bastante similar. Algo que descubriremos cuando escuchemos el disco completo.

Lo que sí está claro es que la canción apunta directamente a la nostalgia pop electrónica. New Religion bebe de ese EDM de los 2010, con una producción electrónica que encajaría muy bien en cualquier playlist de gimnasio. En ese sentido recuerda bastante al pop electrónico de Ava Max, o a los momentos más dance de Rita Ora y Anne-Marie. No es una revolución sonora, pero sí un sonido muy reconocible que funciona bien dentro del pop actual que vive de reciclar esa década.

En conjunto, New Religion no pretende reinventar el pop electrónico, pero sí reforzar la identidad de esta nueva etapa. Es pegadiza, directa y claramente pensada para enganchar a los fans que pedían este sonido. Si el resto de Dirty Blonde mantiene este nivel de energía, y si el concepto visual acompaña, puede que Rexha esté más cerca de lo que muchos creen de salir definitivamente de ese limbo pop del que internet lleva años hablando.

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