Harry Styles se reinventa en su disco más nocturno y desconcertante: «Kiss All The Time. Disco, Occasionally.»

KISS ALL THE TIME. DISCO, OCCASIONALLY HARRY STYLES

Harry Styles no ha querido jugar sobre seguro con Kiss All The Time. Disco, Occasionally.. Después de conquistar al gran público con el sonido más luminoso y accesible de Harry’s House, el británico da un giro y entrega un álbum mucho más nocturno, más electrónico y también más extraño a primera escucha. Un disco que se disfruta, que arriesga y que confirma que Harry sigue teniendo ganas de probar cosas nuevas en lugar de repetirse.

Un cambio de sonido que sorprende y se agradece

En este álbum, Harry se aleja del pop más cálido y directo de sus anteriores trabajos para acercarse a sonidos más ligados al club, a la electrónica y a una producción mucho más hipnótica y atmosférica. Hay bases repetitivas, momentos groovy, capas de sintetizadores y una sensación constante de movimiento que le dan al disco una identidad muy distinta dentro de su discografía.

Pero este cambio de sonido no es solo una cuestión estética o sonora. En el fondo, Kiss All The Time. Disco, Occasionally. habla de volver a abrirse al mundo, de dejarse llevar, de perderse entre la gente y de reconectar con la música desde un lugar más libre y menos calculado. También hay una sensación constante de búsqueda, como si Harry estuviese intentando escapar de la imagen que los demás tienen de él para volver a encontrarse consigo mismo en medio de todo ese ruido.

Ese cambio de rumbo se entiende todavía mejor sabiendo que una de sus inspiraciones llegó tras ver en 2024 a LCD Soundsystem en Kalorama Madrid. Esa experiencia parece haber sido una de las chispas de esta nueva etapa, y se nota en cómo Harry apuesta aquí por una música más pensada para dejarse llevar, para perderse dentro del sonido y para construir un disco con una vibra mucho más de pista de baile que de radiofórmula, y la verdad es que se agradece muchísimo que haya querido innovar.

Un disco bailable… aunque no siempre

Quien esperase un Harry más lanzado al baile, aquí tiene varias pruebas claras. ApertureReady, Steady, Go! y Are You Listening Yet? marcan muy bien ese tono más dinámico, más físico y más eléctrico que atraviesa buena parte del álbum. Pero si hay dos canciones que resumen especialmente bien esa parte más contagiosa y disfrutable del proyecto son PopDance No More, dos temas que se quedan rapidísimo y que representan muy bien esta nueva energía. Por eso mismo, da un poco de pena que no haya escogido alguna de estas dos como próximo single en vez de American Girls, ya que habrían servido mejor para empujar esta era y enseñar de forma más clara qué clase de disco ha querido hacer.

Eso sí, el álbum no siempre mantiene ese tono. Hay canciones más lentas como Coming Up Roses o Paint By Numbers que bajan bastante el ritmo y que incluso a veces no terminan de resultar del todo coherentes con el resto del disco. Rompen un poco el trance que se va creando, aunque también es verdad que le dejan respirar en medio de tanta intensidad y hacen que el conjunto no sea tan lineal.

Su disco más críptico y mejor producido

Si en sus discos anteriores Harry solía ser más directo y más fácil de entender en lo que contaba, aquí está más críptico que nunca. Muchas letras no se terminan de descifrar del todo, no siempre queda claro de qué habla exactamente y eso le da al álbum un aire más misterioso. Puede resultar menos inmediato, pero también hace que tenga más capas y que apetezca volver a él para seguir encontrándole sentido.

A eso ayuda muchísimo una producción que está realmente genial. El disco sorprende durante todo el recorrido, desde el tono groovy y liberador de Dance No More hasta el enfoque más difuso, atmosférico y casi abstracto de Season 2 Weight Loss. Gran parte de eso se nota en el trabajo de Kid Harpoon y Tyler Johnson, que vuelven a ayudar a Harry a construir un álbum con muchísimos detalles, texturas y una atmósfera muy cuidada y construye una experiencia distinta a lo que Harry había hecho antes.

En general, Kiss All The Time. Disco, Occasionally. es un álbum muy disfrutón, muy diferente al resto de su discografía. No entra tan fácil a la primera precisamente por ese cambio de vibra, pero cuando conectas con él, funciona. Quizá no sea su disco más inmediato, pero sí uno de los más interesantes que ha hecho hasta ahora.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio