ZAYN más lejos de sus raíces de lo que se pensaba en «KONNAKOL»

Un concepto potente que no termina de despegar

ZAYN se propuso hacer un álbum que contase de dónde viene y hacia dónde quiere ir a través de sus raíces pakistaníes. En la descripción oficial, se presenta como su proyecto “más inspirado culturalmente” hasta la fecha. El propio Zayn explica que KONNAKOL es, literalmente, la técnica de crear sonidos de percusión con la voz, pero que para él significa algo más profundo: una forma de sonido anterior incluso a las palabras, ligada a su herencia y a una comprensión más clara de su identidad.

Detrás de una portada estéticamente cuestionable, se esconde algo más que un simple collage que parece sacado de 2010. La portada de KONNAKOL mezcla media cara de ZAYN con la de un leopardo de las nieves. La imagen, acreditada a Nabil Elderkin, utiliza este animal como símbolo vinculado al sur de Asia, dejando claro que esta era está muy conectada con su herencia cultural.

Este álbum, más allá de ser un homenaje a la música y a sus raíces pakistaníes, suena más a un proyecto cómodo y fácil para ZAYN. Pese a empezar con Nusrat, tema que toma su nombre del legendario cantante pakistaní Nusrat Fateh Ali Khan, y que parecía marcar el camino conceptual del disco, después no logra mantener ese nivel de homenaje.

Una zona de confort donde brilla su voz

Tras su increíble debut Mind Of Mine, donde exploraba el pop R&B alternativo, vuelve a esos sonidos que oscilan entre ambos géneros sin llegar a posicionarse completamente en uno.

Su voz es, sin duda, lo que más destaca en todo el proyecto, siendo una de las más reconocibles del pop masculino actual. Esos toques aterciopelados que vemos en temas como Used to the Blues o Blooming, junto a sus característicos agudos en falsete en Sideways, marcan la diferencia.

Otras como Side Effects o el single Die For Me se mueven en una zona de confort agradable, con estribillos pegajosos y una percusión que sostiene el ritmo.

Otros cortes como la pegadiza Met Tonight, de corte caribeño y sensual, se salen más del ambiente tranquilo y R&B del álbum, aunque tampoco encajan con esas raíces pakistaníes que prometía el concepto. Fatal es otro de los temas más diferentes del disco, junto a la anterior, ya que juega con un pop-house al que no nos tiene acostumbrados.

Este álbum no logra su propósito inicial de mostrar sus raíces y rendir ese homenaje a la música pakistaní, si es que en algún momento esa era su meta, pero sí se disfruta, especialmente si te gustó su debut Mind Of Mine.

Aunque no alcance ese nivel de hits instantáneos de su primer álbum, su voz sigue siendo su punto fuerte, acompañada de ese estilo pop R&B que tan bien le sienta. A veces, apostar por lo seguro puede funcionar, aunque no sorprenda.

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