Después de unos días de pistas en sus redes sociales, Troye Sivan estrena She’s the Best, primer adelanto de su cuarto álbum de estudio, que ya ha anunciado para el próximo 9 de octubre, con el mismo título que esta primera canción.
Después del éxito de Rush en 2024, un comienzo de era que prometía gracias a su ambiente festivo y bailable, pero que finalmente terminó quedándose en un par de temas memorables y poco más, ahora apuesta por sonidos más orgánicos, aunque también mucho más producidos y de corte rockero. Entre las referencias al rock destacan unas guitarras cortantes que se escuchan claramente y el spoken word, ya que Troye se pasa buena parte de la canción hablando prácticamente a susurros.
Es inevitable que esto nos recuerde a Music, Fashion, Film de Charli xcx, su más reciente trabajo, publicado hace menos de un mes. Al parecer, el 2026 es el año en que “we’re making rock music”.
El tema no es ningún hit instantáneo ni una canción de radiofórmula como lo fue el magnífico Rush. Se toma su tiempo y, de hecho, hay partes en las que esa voz hablada, prácticamente sin cambios de tono, llega a cansar. Aun así, es un tema repleto de capas instrumentales y de detalles en la producción en el que destaca, por encima de todo, un final mucho más eufórico que consigue levantar la canción en el último minuto.
¿A quién va dedicada «She’s the Best»?
En esta canción, Troye Sivan presenta a una chica joven, segura de sí misma, caótica y completamente libre que se ha convertido en una especie de “girl crush” definitiva. Más que contar una historia con principio y final, Troye construye a este personaje a través de pequeños detalles cotidianos y exagerados.
La protagonista vive a toda velocidad: fuma, trabaja como DJ casi toda la semana, sale de noche pero también madruga y está constantemente cansada. Tiene una estética muy marcada, con los labios pintados, eyeliner y contour, e incluso una mancha de semen en su vestido, reforzando esa imagen de chica caótica y desinhibida. Para Troye, simplemente, ella es “la mejor”.
En el outro podemos incluso escuchar a Charli xcx, algo que encaja muchísimo con la energía de la canción, especialmente teniendo en cuenta lo grandes amigos que son, lo que podemos interpretar como una posible dedicatoria a ella misma. El tema tiene ese punto de cultura nocturna, fiesta, excesos, moda y actitud que conecta con el universo pop de Charli, aunque llevado a un terreno mucho más drag.
El videoclip está lleno de drag queens, fiesta y excesos, con Nicole Kidman como protagonista, interpretando a esa chica que Troye ve como la personificación de la perfección.





