Addison Rae ya no quiere que la veamos solo como una chica TikTok. Con su primer álbum de estudio, Addison, lanza una propuesta firme, divertida y emocional, que parte del pop dosmilero para construir algo completamente suyo.
Ha entendido a la perfección el pop de los 2000
Lo que más destaca de este debut es lo bien que Addison ha captado la esencia del pop que marcó su infancia. No pretende imitar hits pasados ni montarse a la ola nostálgica porque sí. Ha tomado lo que escuchaba de pequeña y lo ha reinterpretado desde su presente, con criterio y con intención, y ha logrado traducir ese sonido a su propio lenguaje, y eso es justo lo que lo hace especial.
Entre sus referencias, Addison ha mencionado artistas como Britney Spears, Madonna o Gwen Stefani, pero también sonidos más recientes como los de Charli XCX, con quien ya ha colaborado en un par de ocasiones. Y aunque muchas comparaciones apuntan a estrellas del pop de los 2000, lo cierto es que Addison ha usado esas influencias como punto de partida para construir algo que se siente propio.
Una narrativa pop, joven y directa
Es verdad que ya conocíamos muchos temas: Diet Pepsi, Aquamarine, High Fashion, Fame is a Gun y Headphones On, y todos ellos funcionan muy bien. Pero lo más interesante es cómo encajan dentro del conjunto. De repente ves el dibujo completo. Y entiendes que lo que está haciendo Addison aquí es abrirte su diario, con drama, jugueteo e incluso reflexión.
Algunas canciones apuestan por el humor y la picardía, como Money is Everything, que resume muy bien ese tono juguetón y despreocupado del álbum. Otras, como Times Like This, se acercan a una atmósfera más reflexiva, mientras que Summer Forever captura a la perfección esa nostalgia de un verano que no quieres que se acabe nunca. Y entre todo eso, frases como “soy la chica más rica del mundo”, que no sabes si son chulería o auto-parodia. Y por eso funcionan.
Un debut que posiciona a Addison dentro del pop actual
¿Le falta algo de riesgo en algún punto? Puede ser. Hay momentos que podrían haber ido un poco más allá, melodías que se quedan más suaves de lo esperado o incluso que pueden resultar repetitivas, pero eso no eclipsa lo más importante: Addison tiene una voz reconocible, una dirección artística definida y un discurso muy bien construido. Sabe lo que quiere contar y lo cuenta con una marca personal propia.
Este debut sirve como carta de presentación y como punto de partida: Addison Rae ha llegado a la música para quedarse. Y que lo va a hacer siendo ella misma.





