Angèle lleva casi cinco años sin publicar un disco y parece que en ese tiempo se le han acumulado unas cuantas preocupaciones. Las relaciones, hacerse mayor, saber qué quiere para su futuro, todo lo que está pasando en el mundo… De eso habla INSTINCT, su tercer álbum de estudio, en el que apuesta por una electrónica mucho más contundente que en sus anteriores trabajos. El resultado nos ha encantado, especialmente por cómo consigue transmitir esa mezcla de ansiedad, desconcierto y ganas de disfrutar de la vida.
Demasiadas dudas y un mundo que no para
Hay una sensación que recorre prácticamente todo INSTINCT, y es que Angèle no tiene muy claro qué hacer con su vida. Por ejemplo, en Une seule vie se pregunta si está aprovechando el tiempo o si está dejando que los años pasen mientras intenta decidir qué quiere hacer, le da miedo equivocarse, pero también quedarse quieta y terminar convirtiéndose en alguien que nunca quiso ser.
Las relaciones tampoco parecen ponérselo fácil. Au revoir, una de las canciones más pop y pegadizas del álbum, habla de la dependencia emocional y de cómo ha llegado a conformarse con relaciones que no le hacían feliz por miedo a estar sola. En Dis-le, en cambio, anima a expresar lo que sentimos, reconocer nuestros miedos y dejar de guardarnos tantas cosas.
Y después está todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Trop, junto a Soulwax, es posiblemente la canción que mejor consigue transmitir ese agobio. Angèle empieza a enumerar una cantidad interminable de cosas que le preocupan: demasiadas pantallas, demasiada violencia, demasiados problemas, demasiadas personas que hacen daño… Al principio parece que va a ser bastante repetitiva, pero según avanza entiendes por qué está construida así. Los sonidos electrónicos se acumulan y el ritmo sigue insistiendo hasta que acabas sintiendo la misma saturación de la que habla Angèle. Es como tener la cabeza llena de preocupaciones y no conseguir desconectar ni un momento.
La electrónica le sienta genial a Angèle
Si algo nos ha gustado especialmente de INSTINCT, es su producción. Hay muchísima electrónica, pero las canciones tienen ambientes algo diferentes y Angèle consigue moverse entre ellos con una naturalidad sorprendente. A veces todo suena frenético y agobiante; otras, sensual, dulce o casi hipnótico.
What You Want, junto a Justice, tiene una electrónica muy física, con unos sintetizadores potentes y un ritmo que pide bailar. Tout décider también va por ahí, con una producción descarada y una Angèle que se cansa de alguien que no termina de darle lo que quiere. Son dos de los momentos más divertidos del disco.
Pero una de las grandes canciones es Love Triangle, con Caroline Polachek y SebastiAn, con una producción oscura, envolvente y muy hipnótica, con las voces de Angèle y Caroline mezclándose mientras la base electrónica parece atraparte cada vez más… Tiene algo muy sensual, pero también inquietante, y esa sensación se mantiene durante toda la canción.
La electrónica tiene muchísimo protagonismo sin que Angèle pierda su personalidad. Su voz sigue siendo muy dulce, casi delicada, y las melodías mantienen esa facilidad para enganchar que ya conocíamos de sus anteriores álbumes. De hecho, por momentos nos ha venido a la cabeza una comparación un poco extraña, como si Amaia y Aitana hubieran tenido una hija belga. La delicadeza vocal de una, la facilidad para hacer pop de la otra y una electrónica bastante más atrevida. Suena raro, pero escuchando algunas canciones tiene todo el sentido del mundo.
INSTINCT nos deja una sensación muy positiva. Tiene canciones pop buenísimas, colaboraciones que funcionan y, sobre todo, una producción electrónica con mucha personalidad. Nos ha sorprendido lo bien que conviven los ritmos más agresivos con su voz dulce, y cómo algunas canciones consiguen transmitir musicalmente todo ese desconcierto que aparece en las letras.
No todos los temas nos han enganchado por igual, pero los mejores tienen algo que nos hace querer volver a ellos una y otra vez. Angèle lleva buena parte del álbum preguntándose qué quiere hacer con su vida. Nosotros tenemos bastante claro que queremos seguir escuchándola hacer música así.





