El álbum debut de Judeline parte de la base de un alter-ego de la artista, Angela, en la cual puede reflejar la pena y el desamor sin que ella sufra realmente las heridas.
A través de un pop-electrónico folclórico en el que incluye hasta elementos venezolanos en JOROPO o mangata, Lara nos transporta a su mundo onírico en el que están a la orden del día temas como el amor tóxico, el aislamiento, los miedos y la muerte del alma.
Cabe destacar el tema que tiene en colaboración con uno de los grandes referentes de la música urbana actual, Rusowsky, Heavenly, en el que también está metido Ralphie Choo en la producción.
Con Bodhiria Judeline crea una fuerte apuesta dentro del panorama nacional, distinguiéndose entre la escena urbana y sumergiendo a los oyentes en su universo único.





