Miley Cyrus ha publicado Bass Persuades, su décimo álbum de estudio, casi por sorpresa y apenas tres semanas después de anunciarlo y después de un cambio de sello discográfico, pasando de Columbia a Atlantic Records.
Bass Persuades gira alrededor de la transformación y de encontrar una cierta paz después de años de vivir a toda velocidad. Miley ha explicado el título hablando de la capacidad de la música para apoderarse de nosotros: la sentimos, la cantamos, bailamos con ella y la utilizamos para atravesar todo tipo de momentos, desde el enamoramiento hasta el desamor.
Después de un primer adelanto muy bailable y de corte algo político, en el que se quejaba de cómo los niños ya no quieren bailar por estar enganchados a las pantallas o incluso de cómo los adultos están enganchados al fentanilo, el resto del álbum difiere bastante de ese sonido.
¿Es Bass Persuades el gran álbum experimental de Miley?
Ya en 2025 adelantó a Rolling Stone que este álbum iba a ser el más experimental de su carrera, algo que también dijo de Something Beautiful, el cual finalmente no lo fue tanto, aunque sí terminó siendo uno de los álbumes del año para nosotros. Lo interesante es que Miley no continúa exactamente por el camino de Something Beautiful. Si aquel disco estaba muy ligado a una idea de pop experimental, glam y espectáculo visual, Bass Persuades parece mucho más centrado en el cuerpo, el ritmo y la emoción, aunque ese ritmo no termine de llegar a todas las canciones del álbum, ni de lejos.
Este trabajo, de tan solo nueve canciones y un remix, recoge sonidos de sus eras anteriores, principalmente la experimentación y los ligeros toques de psicodelia de Something Beautiful y Dead Petz, especialmente en las baladas Orbit y Snow. Sin embargo, pese a su título, en el que Miley asegura convencida que el bajo te persuade y te convence, la realidad es que tan solo un par o tres de canciones consiguen persuadirte del todo.
Different Religion: el gran acierto experimental y oscuro del álbum
El tema a destacar sin duda es Different Religion, junto a Model/Actriz, el cual presenta un corte mucho más industrial, oscuro y agresivo, con una atmósfera tensa constante, recordando al MAYHEM de Gaga. Es la canción más experimental del álbum y una de las mejores, por no decir la mejor.
Aquí sí que vemos a una Miley más innovadora, que nos lleva de vuelta a ese espíritu rockero de Plastic Hearts que tanto aman sus fans y que dio lugar a uno de sus trabajos más queridos. La combinación de ambas voces aporta un contraste que engancha desde el principio y convierte la canción en el tema más arriesgado del disco. Miley suena cómoda en un terreno donde el rock alternativo, la electrónica y la música de club terminan mezclándose de forma muy natural y acertada. Y es precisamente por esto que sus fans quieren verla tanto explorar esos terrenos más rock.
Baladas en las que no se encuentra ese bajo persuasivo
Innocent Ways sigue ese toque bailable del lead single, siendo más cañera y apoyándose en sintetizadores oscuros, mientras que Aftermath, de sonido house y casi trance, incorpora toques de drum & bass y electrónica. Ambas entran a la primera escucha y se han convertido en algunas de las favoritas del público hasta ahora; Aftermath, incluso, es la favoritas de la propia Miley. Una pena que ninguna de las dos haya sido el focus track, ya que enganchan mucho más que la elegida.
Fuera de estas canciones, algunas baladas se pierden dentro de esa experimentación y no llegamos a encontrar esos bajos persuasivos de los que habla el título. Neon Sights peca de no tener un estribillo memorable ni una melodía suficientemente intuitiva, lo que termina haciendo que la canción directamente aburra. Snow, pese a ser también una balada, sí consigue seguir esa línea más experimental y resulta mucho más interesante dentro del conjunto.
Letras menos sociales de lo esperado de una Miley enamorada
Las letras giran principalmente alrededor de la relación de pareja que Miley mantiene con su prometido, Maxx Morando, quien figura como productor y compositor de casi todo el trabajo, pese a ese primer adelanto algo más político y social.
La elegida como focus track, Let’s Get Married, encapsula a la perfección la temática principal. Una canción de corte new wave y toques ochenteros en la que ambos celebran su amor y la visión de futuro que tienen actualmente juntos. Siendo una balada bastante comercial, no llega a ser de lo más memorable del álbum ni de su discografía, y más teniendo en cuenta que Miley ha escrito baladones como Angels Like You o More to Lose.
Lo que está claro es que Miley, una vez más, no busca perseguir el hit instantáneo o viral, sino que su intención, al igual que con su trabajo anterior, ha sido seguir encontrándose a sí misma y creando un trabajo con personalidad y carácter, algo que claramente no le falta. También encuentra espacio tanto para la pista de baile, aunque menos de lo esperado, como para las baladas y la emoción. Dos terrenos en los que Miley se mueve siempre con soltura desde hace muchos años.
Miley ha innovado, ya que nunca había experimentado con sonidos tan industriales ni con cortes tan electrónicos, manteniendo todo el disco ciertos aires de Something Beautiful o Can’t Be Tamed, eso sí, mucho más maduros.
Sin embargo, tampoco es el famoso álbum experimental que nos lleva prometiendo desde hace dos años. Aquí se permite crear sonidos nuevos en su discografía, pero no llega a la experimentación de ese álbum incomprendido que lanzó en 2015: Miley Cyrus & Her Dead Petz. Aun así, es un álbum que, pese a haberse hecho aparentemente rápido y con prisas, mantiene una gran calidad tanto musical como lírica y en el que vemos a una Miley hablando desde la calma, la paz y el disfrute de lo que hace.





