Una epopeya musical en dos actos
El pasado 23 de abril, coincidiendo con la festividad de San Jorge, Recycled J desveló la segunda parte de su álbum doble SAN JORGE, completando así un proyecto que ya apuntaba alto desde su primera entrega, publicada el 31 de enero. Con diez nuevos temas, el artista madrileño reafirma su madurez creativa, su vínculo con las raíces y su capacidad de reinventarse sin renunciar a su esencia.
Colaboraciones a la altura del rey de Carabanchel
Uno de los grandes aciertos de esta segunda parte es, sin duda, el apartado de colaboraciones. A los ya habituales como Natos y Waor, Aleesha o Cruz Cafuné, cómplices musicales anteriores, se suman voces que sorprenden por su frescura y encaje natural en el universo sonoro de Recycled J.
Israel B destaca con fuerza en DEMONIOS, firmando una de las piezas más crudas y viscerales del conjunto; ABHIR brilla en SLIDE y Abraham Mateo sorprende en DÉJALO CLARO, en una colaboración que demuestra la amplitud de miras de Recycled J en este proyecto.
Además de contar con nombres ya consolidados, SAN JORGE también apuesta por dar espacio a talentos emergentes y grandes promesas de la escena urbana española: Julieta, la sensación del electro-pop catalán, aporta su frescura característica en uno de los temas más luminosos del álbum.
También destaca la colaboración entre Lua De Santana y el productor Merca Bae: una combinación que abraza lo urbano y el funk brasileño, mostrando la riqueza cultural de Lua gracias a sus raíces brasileñas. Recycled J demuestra así su capacidad para tender puentes entre generaciones y estilos, siempre en busca de nuevos lenguajes sonoros.
Una historia personal envuelta en épica medieval
SAN JORGE no es solo un álbum, es una narrativa íntima disfrazada de epopeya medieval. Con una estética que evoca caballeros, dragones y gestas imposibles, Jorge nos invita a recorrer su propio camino de lucha y superación. Cada tema es una batalla personal, una reivindicación de sus orígenes y un homenaje a más de una década de carrera que comenzó, como él mismo no olvida, en el rap más puro de su juventud.
Con esta segunda entrega, Recycled J firma su trabajo más introspectivo, sólido y ambicioso hasta la fecha. Un álbum que no solo consolida su posición dentro de la escena urbana, sino que además amplía sus fronteras, explorando nuevos territorios sonoros y emocionales sin perder su identidad.




