La última fecha del Vertigo Tour de Griff fue en Madrid, y tuvimos la suerte de poder vivirlo.
La artista, mitad jamaicana y mitad china, afincada en Londres, ha sido telonera de grandes nombres como Taylor Swift, Dua Lipa o Sabrina Carpenter. Este año, sin embargo, se ha embarcado en su primer tour como artista principal, marcando un importante hito en su carrera.
El concierto comenzó con Vertigo, la canción que da título a su último álbum, con la que Griff conectó con el público desde el primer minuto, logrando que toda la sala cantara a pleno pulmón cuando llegó el estribillo. A lo largo de una hora y cuarto, la artista interpretó temas de su último trabajo, así como algunas canciones anteriores y otras muy queridas por sus fans, como Head on Fire (su colaboración con Sigrid) o Walk.
En el escenario la acompañaban un teclista y un batería, con los que mostró una gran complicidad. Ambos músicos complementaron a Griff durante todo el concierto de manera impecable, logrando una atmósfera y un sonido espectacular que envolvió a toda la sala.
El sonido iba acompañado de una escenografía sencilla pero funcional. Una espiral colgante presidía el escenario, interactuando con los efectos de luces y sombras y potenciando visualmente el ambiente, especialmente cuando Griff se colocaba a su teclado.
Un detalle destacable fue el uso de un doble micrófono, con el que Griff creó efectos vocales que añadieron nuevas capas sonoras a sus canciones, manteniendo su increíble capacidad vocal, que nos dejó a todos asombrados desde el primer momento.
Griff también fue muy cercana con su público, firmando discos durante el concierto, bajando del escenario para interpretar un tema de forma acústica entre sus fans, o colocándose la bandera de España sobre los hombros. Además, regaló a sus fans un momento único al interpretar en exclusiva una demo inédita, confesando que nunca antes la había cantado en directo y que probablemente no lo haría de nuevo.
Finalmente el show cerró con Tears For Fun, una canción llena de energía y vitalidad con la que Griff animó a toda la sala a cantar al unísono entre saltos y bailes. Fue una despedida emocionante, una explosión de energía que cerró tanto la noche como la gira de una manera inolvidable.
Este concierto ha dejado muy claro que Griff es una artista con un potencial enorme y un futuro muy prometedor en la escena musical.





