10. The Art of Loving – Olivia Dean
Olivia Dean ha sabido reflejar a la perfección el espíritu tanto conceptual como musical de The Art of Loving. Sugiere, tal como indica el título, que el amor no es un destino perfecto, sino un proceso que se aprende practicando. Olivia se abraza a sí misma, mostrando intimidad y autocuidado, como símbolo de que antes de aprender a amar a otros, es necesario aprender a reconciliarse con uno mismo. Entre errores, pérdidas y descubrimientos, la imagen condensa la idea central del álbum: el amor es un arte que se construye día a día, desde la vulnerabilidad y la aceptación personal.

9. Hurry Up Tomorrow – The Weeknd
The Weeknd de perfil, sudado y gritando como si estuviera al límite. Una imagen cruda y visceral que condensa todo el concepto de Hurry Up Tomorrow: la urgencia, el agotamiento y ese deseo de que llegue por fin el “mañana” que ponga fin a una era y abra la puerta a un nuevo comienzo.

8. Addison – Addison Rae
Definitivamente ugly is the new pretty. Con un maquillaje de ojos llamativo, ropa de lentejuelas, y una edición fotográfica que recuerda al 2013 y al estilo Tumblr, Addison refleja perfectamente el concepto del álbum: un pop con tintes experimentales que, sin perder la modernidad, evoca a esa añoranza y esencia de los 2000. La imagen transmite nostalgia y autenticidad, conectando visualmente con un sonido que mezcla recuerdos de la época con exploración y autoexpresión contemporánea.

7. Everybody Scream – Florence + The Machine
Florence Welch no aparece de piernas abiertas por casualidad. Vestida con un atuendo blanco y negro y con cierta estética medieval, en una imagen cruda y poderosa, refleja el dolor y la vulnerabilidad tras su embarazo ectópico. Una portada que condensa el espíritu de Everybody Scream: confrontar el trauma, gritar desde el cuerpo y renacer a través del miedo y la catarsis.

6. Si Abro Los Ojos No Es Real – Amaia
La portada de Si Abro Los Ojos No Es Real es una habitación real montada como un puzzle, donde cada objeto está colocado para que, visto de lejos, dibuje la cara de Amaia. No hay truco digital, solo un set medido al detalle que refuerza esa idea de sueño raro que tiene el disco. Una imagen sencilla, pero el juego de ilusión óptica encaja perfecto con ese mundo entre lo real y lo onírico que marca esta nueva era de Amaia.

5. DESQUICIADO – BAJOCERO X
BAJOCERO X aparece con las heridas a la vista y el micrófono listo, como si estuviera a punto de cantar para desahogarse. Muestra perfectamente ese estado “desquiciado” del título, atrapado entre el dolor y las ganas de soltarlo todo.

4. BLACK STAR – Amaarae
Amaarae se coloca en el centro de la bandera de Ghana, su país natal, y sustituyendo su figura por la estrella que ocupa el centro, para autoproclamarse la BLACK STAR, una nueva pop star lista para ascender al panorama internacional.

3. DeBÍ TiRAR MáS FOToS – Bad Bunny
Dos sillas de plástico y un bananero de fondo. Algo simple y con una carga simbólica bestial. Un recordatorio nostálgico de lo cotidiano puertorriqueño que, al mismo tiempo, reivindica al pueblo y denuncia cómo la gentrificación está vaciando esos espacios reales de su gente, convirtiendo lo común y auténtico en un símbolo de resistencia cultural.

2. Man’s Best Friend – Sabrina Carpenter
Sin duda, la portada más polémica del año se la ha llevado Man’s Best Friend de Sabrina Carpenter. La artista posa jugando con la idea de que “el perro es el mejor amigo del hombre” y se coloca ella misma en ese papel de mascota, llevando el tópico al extremo para convertirlo en sátira. La imagen incomoda y hace gracia a la vez, y justo ahí está la clave, encapsulando el humor y el tono burlón de las letras del disco, riéndose del hombre y de las expectativas sobre cómo debería comportarse una mujer en el pop. Es una portada pensada para generar conversación y, al mismo tiempo, un resumen visual muy claro de su actitud tan descarada.

1. Virgin – Lorde
Virgin se corona con la mejor portada de 2025 porque se entiende con solo mirarla. En lugar de una foto al uso, Lorde ha elegido una radiografía de su pelvis donde se ven la cremallera, la hebilla del cinturón y hasta un DIU, poniendo literalmente su cuerpo por dentro en el centro. Es una forma cruda y directa de subrayar de qué trata el disco. De mostrar lo íntimo y hablar de sexo y de control sobre su propio cuerpo de una forma transparente y explícita, justo lo que es esta portada, literalmente, el ultimate nude.





