Katy Perry parece decidida a pasar página y dejar atrás la fallida era 143, aquel álbum superproducido que, pese a dejarnos algún bop instantáneo y fácil de digerir como I’M HIS, HE’S MINE (una de las mejores colaboraciones del 2024) o CRUSH, no terminó de conectar ni con el público ni con la crítica. Ahora, en plena promoción del disco y en medio de su The Lifetimes Tour, que llega esta semana a España con paradas en Barcelona y Madrid, la artista lanza bandaids, un tema que suena a renacimiento y a reconciliación con la versión más auténtica de sí misma.
De lo electrónico a lo orgánico
En bandaids, Katy Perry abandona los sonidos más electrónicos y la sobreproducción que marcaron su anterior etapa para apostar por un pop más clásico y orgánico, con un ligero toque rock que recuerda a sus inicios, especialmente a la frescura de Hot N’ Cold. Es un regreso a lo esencial: una producción limpia, directa y honesta, donde su voz y la interpretación pesan más que los adornos.
Una herida que ya no se puede tapar
La letra de bandaids refleja la vulnerabilidad tras una ruptura, inspirada en su reciente separación de Orlando Bloom. Canta sobre el cansancio de intentar reparar lo irreparable, sobre aceptar que a veces el amor no se pierde por falta de intentos, sino porque simplemente se acaba. Es un relato de madurez emocional, donde la artista asume el dolor sin dramatismos y sin esconder la cicatriz.
Un videoclip muy Katy Perry: entre el humor negro y el absurdo
El videoclip acompaña la canción con el sello inconfundible de Katy Perry: un equilibrio entre la ironía visual y la sensibilidad emocional. La vemos enfrentarse a una sucesión de muertes absurdas: atrapada en unas escaleras mecánicas, electrocutada en una gasolinera o golpeada por un tronco que atraviesa su coche. Escenas tan trágicas como cómicas. Al final, cuando está a punto de ser atropellada por un tren, una margarita la guía hacia la salvación. Un cierre cargado de simbolismo y ternura, y una clara referencia a su hija Daisy, la figura que parece inspirar gran parte de su nuevo mundo artístico y personal.





