«It’s Not That Deep»: el pop sin profundidad de Demi Lovato

demi lovato its not that deep

Demi Lovato vuelve al pop con un álbum que mira de frente a la pista: bailable y sin complicarse. El propio título, It’s Not That Deep, funciona como declaración de intenciones: aquí no hay grandes catarsis, sino canciones pensadas para disfrutar. Con esa premisa, revisamos dónde brilla y dónde se queda en lo previsible.

Pop sin complicaciones

Este álbum va de soltar carga y pasarlo bien con canciones fáciles y sencillas sobre el deseo, la noche y la diversión. El título lo dice todo, It’s Not That Deep, y está alineado con lo que ella misma ha contado: “esta música refleja dónde estoy ahora”; En una etapa más ligera y feliz, sin grandes baladas ni catarsis. Demi Lovato regresa al dance pop con algún flash de house y EDM, géneros que ya exploró allá por el 2015, y le funcionaron muy bien.

Cuando baila, convence

Lo mejor aparece cuando el álbum abraza el sonido club: Los singles FastHere All Night y Kiss tienen personalidad y son directos. Si todo hubiese ido por ese camino, ese ambiente más desinhibido, nocturno y de pista que recuerda a proyectos como el aclamadísimo BRAT de Charli XCX, el conjunto tendría más personalidad todavía.

El resto del disco cae en canciones más facilonasradio friendly. Pegadizas y correctas, sí, pero con poco sello propio. Donde flojea más es al final. Ghost cae en el tópico del baladón de cierre que intenta añadir profundidad extra cuando el álbum no la necesita, y termina cortando el ritmo y desdibujando un poco el mensaje.

Por lo menos el álbum hace justicia a su título y cumple lo que promete el nombre: no te lo tomes tan en serio. Ponlo y baila un poco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio