Doja Cat lanza Vie, un álbum que apuesta por el pop de aire ochentero y una atmósfera nocturna muy marcada, de la mano de Jack Antonoff. Veníamos de un lead single que apuntaba alto, pero, ¿el resultado mantiene el nivel?
Un viaje a los años ochenta
Vie apuesta por sintes, cajas de ritmos y brillos retro. La implicación de Jack Antonoff refuerza ese sonido ochentero y el clima nocturno que recorre el disco. Pero tampoco es que sea una moda aislada, ya que el sonido de los ochenta lleva años en tendencia, y ahí están Future Nostalgia de Dua Lipa, la trilogía completa de The Weeknd, Plastic Hearts de Miley Cyrus, o más recientemente, algunos momentos de MAYHEM de Lady Gaga.
El lead single Jealous Type ya dejó ver este giro hacia el pop con guiños a los 80, pero a su vez, Doja no abandona el rap. Por ejemplo, AAAHH MEN! entra con más actitud y samplea el tema de Knight Rider (El Coche Fantástico), un detalle que subraya más la estética del álbum. Y a su vez, Doja Cat sabe lucirse también como cantante, con estribillos amplios y tonos más melódicos.
La única colaboración del disco es Take Me Dancing, junto a SZA, una de las voces más características del panorama actual. El tema es sólido y tiene un aire disco fresco y agradable, y se coloca como una de las favoritas del disco, pese a no llegar al nivel de otros temas como la irónica y refinada Stranger o el «bopazo» Jealous Type. Esto resulta aún más evidente si recordamos que ambas artistas venían de colaborar en el temazo Kiss Me More, lanzado en 2021, un hit atemporal lo veas por donde lo veas.
Romance, humor y nostalgia
Se siente la vibra romántica en todo el disco (en especial en Stranger y Come Back) pero sin perder el toque cómico marca de la casa. Pero aunque el conjunto es muy cohesionado sonoramente, algunos temas se quedan algo flojitos. Aun así, como álbum, es fácil de escuchar y disfrutable, y tiene un aire nostálgico como si se tratase de una cápsula del tiempo.
Esta vez Doja Cat no va en busca del hit fácil, sino que se toma su tiempo para desarrollar cada canción y, de vez en cuando, asoma un potencial hit como One More Time o Jealous Type.
Doja ha sido capaz de combinar rap y voz con muchísima naturalidad mientras ha logrado crear un proyecto bastante cohesivo. Como escucha completa funciona: es coherente, romántico, divertido.





