Carmen Lillo es uno de esos nombres que conviene tener en el radar desde ya. La artista y compositora madrileña fusiona pop electrónico con influencias urbanas y experimentales, y acaba de publicar su segundo EP, PANDORA.
De lo orgánico a lo industrial
Hace poco más de un año publicó su primer EP No Sé Si Llamarte, un proyecto de sonidos más orgánicos y pop donde ya dejaba ver cierta inquietud electrónica en temas como Na de Na, ahora apuesta de lleno por un universo mucho más industrial y electrónico. En esta evolución se pueden reconocer influencias de las facetas más experimentales de artistas como Belén Aguilera o Natalia Lacunza.
Las seis canciones del EP destacan por un trabajo de producción a cargo de CCF que juega con el contraste entre su voz delicada, que parece hasta acariciarte, y unos beats agresivos que te golpean de frente y hacen imposible dejar de bailar. Son temas diseñados para noches de intensidad emocional y diversión, que consolidan un sello muy reconocible de la artista y sitúan a Carmen como una de las promesas más interesantes del pop urbano actual.
Nadie Más, donde todo converge
Nadie Más ha sido el tema elegido como focus track. En él, Carmen aborda una relación tóxica y obsesiva marcada por la dependencia emocional, el encierro y la huella de la noche entre clubes y psicofármacos. El estribillo, “nadie más puede entrar”, funciona como metáfora de esa asfixia, mientras la protagonista oscila entre la culpa de ser “la mala” y el deseo de liberarse.
En la producción destacan los efectos vocales, que contrastan con la dulzura de su voz y refuerzan el ambiente clubbing de la canción, potenciando esa mezcla entre vulnerabilidad y desenfreno. El cierre, con la imagen de despertar “cerquita del mar”, aporta un anhelo de paz que se enfrenta con la crudeza confesional del resto del tema.
Un universo en construcción
Con tan solo 25 años y apenas en su segundo EP, Carmen ha logrado construir un universo coherente tanto a nivel visual como musical. Es cierto que algunas canciones pueden sonar similares entre sí, pero esa cohesión también refuerza la idea de proyecto completo, más allá de lanzar singles sueltos. No cabe duda de que Carmen tiene aún un largo camino por delante y un mundo interior lleno de matices por compartir.





