Bruno Mars convierte Madrid en una fiesta de funk, soul y grandes éxitos

Bruno Mars es un titán en ventas y en streaming, siendo actualmente el artista más escuchado del mundo en Spotify. Pero no solo eso: también sabe dominar un escenario como muy pocos. Los días 10 y 11 de julio presentó en Madrid, como únicas paradas en España, The Romantic Tour, la gira de presentación de su cuarto álbum de estudio, un disco que no ha funcionado tan bien como su predecesor, 24K Magic, ganador del Grammy a Álbum del Año en 2018.

El show comenzó con DJ Pee Wee (Anderson .Paak), que fue calentando el ambiente del estadio al ritmo de clásicos como Dancing Queen de ABBA o La Macarena de Los del Río, además de temas más actuales como FEIN! de Travis Scott, donde el espectáculo lo puso su actitud, cantando y bailando sin parar. Después llegó la breve pero brillante actuación de Victoria Monét, quien aprovechó la ocasión para presentar una canción inédita de su próximo álbum.

Sobre las 20:40 comenzaron los visuales de Bruno Mars rezando en una iglesia, pidiendo protección para todas las personas presentes en el estadio y deseando fuerzas a la banda para ofrecer a la ciudad de Madrid un concierto inolvidable. La noche arrancó con Risk It All, una decisión algo cuestionable para abrir un show teniendo semejante colección de éxitos. A partir de ahí fue alternando canciones de su nuevo álbum, como Cha Cha Cha, donde incluso se animó a tocar los bongós antes de un outro de ritmos latinos que levantó al público de inmediato, con clásicos imprescindibles como 24K Magic o Treasure.

La banda: la gran protagonista de la noche

El gran punto a favor del espectáculo fue, sin ninguna duda, la banda y el impresionante vozarrón de Bruno Mars. La banda sonó espectacular en todo el estadio y, de hecho, es fácilmente uno de los conciertos que mejor hemos escuchado en el ahora nombrado Riyadh Air Metropolitano. Nada que ver con el show que ofreció allí en 2018, donde el sonido apenas se escuchaba con claridad a las gradas más altas.

La banda, compuesta principalmente por percusión y una potente sección de vientos, creaba un ambiente perfecto, con unos arreglos musicales que elevaban cada canción en directo y unas transiciones impecables que hacían que la música no dejara de sonar en ningún momento. A todo esto se sumaba la voz de Bruno, completamente en directo y sin apoyarse en pistas vocales de fondo, alcanzando notas altísimas con una afinación impecable. La dirección musical fue, sencillamente, sobresaliente. Tampoco faltaron las coreografías, sencillas pero muy efectivas, perfectamente sincronizadas con la banda y con ese estilo elegante y festivo tan característico del artista.

Si hubiese que poner alguna pega, sería el escenario. Resultaba algo escaso para un concierto de estas dimensiones: sin pasarela y con unas pantallas demasiado pequeñas para un estadio tan grande. Quienes estaban en las últimas gradas seguro que apenas pudieron distinguir a Bruno sobre el escenario. Aunque la producción visual era bastante básica, el concierto seguía funcionando gracias a la enorme cantidad de éxitos que tiene y, sobre todo, gracias a la música y a su voz. También hemos de decir que haber visto shows tan ambiciosos y exagerados a nivel escénico como los de Taylor Swift o Beyoncé hace que las expectativas sean inevitablemente muy altas.

Concierto de Bruno Mars en Madrid durante su gira The Romantic Tour / Foto: Daniel Ramos

El reecuentro de Silk Sonic: una dupla perfecta

Uno de los mejores momentos llegó durante la segunda sección del concierto, cuando apareció Anderson .Paak para interpretar juntos varias canciones de Silk Sonic. Fue, sin duda, nuestro momento favorito de la noche, con auténticos temazos como Blast Off, Leave the Door Open o Smokin Out the Window. Por aquí siempre seremos del equipo Silk Sonic y ojalá vuelvan pronto con nueva música o incluso con otro álbum conjunto. La mezcla de funk y soul, junto a esa estética setentera, sigue siendo una de las facetas más memorables de Bruno Mars.

Un final que podría haber acabado en hit

En la recta final llegó el momento de las baladas. Sentado al piano, interpretó clásicos como It Will Rain, Talking to the Moon, Grenade y When I Was Your Man, demostrando una vez más el nivel de su voz. También sonó Die With A Smile, uno de los grandes éxitos mundiales de 2025, y una de nuestras colaboraciones favoritas del año, aunque en esta ocasión sin la voz de Lady Gaga. Después de haber podido escuchar esta canción en directo por ambos artistas, podemos decir que la experiencia ha sido completa.

Para terminar, la energía volvió a subir con Locked Out of Heaven y la romántica Just the Way You Are, dos canciones que encajaban perfectamente con el concepto del álbum y de la gira: celebrar el amor, un mensaje que Bruno también quiso transmitir con un escueto discurso al comienzo del espectáculo.

Todo parecía terminar con la no perecedera Uptown Funk, acompañada de fuego, pirotecnia y un estadio completamente entregado. Sin embargo, cuando buena parte del público ya comenzaba a abandonar el recinto, Bruno regresó para despedirse con un último baile al ritmo de Dance With Me. Un cierre bonito, aunque creemos que el concierto habría terminado con mucha más fuerza si hubiera acabado con la enérgica Uptown Funk.

Bruno Mars ha demostrado con The Romantic Tour que no necesita una producción descomunal para ofrecer un gran espectáculo. Es cierto que se echa de menos algo más de despliegue escénico para un artista de su nivel, pero la calidad de su banda y una de las mejores voces del panorama actual hacen que eso pase casi a un segundo plano. Y aunque The Romantic no haya alcanzado el éxito de sus anteriores trabajos, defendió con creces canciones como On My Soul o I Just Might, demostrando que siguen funcionando a la perfección en directo.

Concierto de Bruno Mars en Madrid durante su gira The Romantic Tour / Foto: Daniel Ramos

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